Cuadros cutáneos: descubre qué necesita tu piel. 

Tu piel cambia. Tu cuidado también.

No creemos en los tipos de piel. Creemos en tu piel y en sus necesidades en cada momento. La piel no es siempre igual. Puede cambiar según la estación del año, el clima, el entorno, el estrés, la edad, el ritmo de vida o las distintas etapas por las que pasas. Por eso, clasificarla únicamente como seca, grasa o mixta no siempre refleja lo que realmente necesita.

En Dr. Hauschka hablamos de cuadros cutáneos, no encasillamos los tipos de piel: una forma de entender la piel de manera más individual y flexible, teniendo en cuenta que sus necesidades pueden cambiar con el tiempo.

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Conocer el estado actual de tu piel te ayuda a identificar tu cuadro cutáneo y a elegir una rutina de cuidado adaptada a sus necesidades.

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Cuadro cutáneo   Descripción
Piel grasa con impurezas piel con brillos por exceso de sebo, tendencia a los comedones cerrados y endurecimientos
Piel mixta grasa, con exceso de sebo e impurezas brillos en la zona T, tendencia a las espinillas, cutis irregular
Piel mixta de normal a seca también piel normal con tendencia a la sequedad en la zona de las mejillas, con muy pocas impurezas o sin ninguna, brillos en la zona T
Piel normal sin necesidades especiales entre normal y deshidratada
Piel deshidratada cutis pálido y cansado sensación pasajera o permanente de tirantez, falta de hidratación/nutrición, también piel normal con tendencia a la sequedad
Piel deshidratada con tendencia a las rojeces sensación pasajera de tirantez, sensible, también con cuperosis (arañas vasculares)
Piel entre normal y seca con tendencia a las rojeces tendencia a la sensación de tirantez, sensible, con necesidad de protección
Piel entre seca y muy seca con tendencia a las rojeces sensación permanente de tirantez, sensible, también con cuperosis (arañas vasculares)
Piel madura a partir de los 40, con pequeñas arrugas y pérdida de regeneración pálida y apagada, cuadro cutáneo con signos de estrés o, p. ej., manchas de pigmentación
Piel madura a partir de los 50, con arrugas y pérdida de elasticidad cada vez más seca y sensible, con necesidades especiales, como cuidado y protección intensivos
Piel muy seca con dermatitis atópica fina, muy deshidratada, carente de nutrición, poros finos, formación prematura de pequeñas arrugas, picores, descamación, irritación, tendencia a las inflamaciones y aparición de eczemas

 

 

Así valoran la experiencia Dr. Hauschka